ALCACHOFAS AL HORNO

Las alcachofas son verduras muy propias de la temporada de otoño y de invierno, las cuales pueden cocinarse de distintas maneras; ellas pueden hacerse al horno, hervidas, gratinadas, con alguna crema o incluso combinándose con otras verduras.

Así mismo, las alcachofas cuentan con distintas propiedades beneficiosas para el funcionamiento del organismo, por lo que se recomienda siempre ingerirlas. Estas alcachofas pueden prepararse de forma sencilla y rápida para toda una familia.

Propiedades de las alcachofas

También conocida como alcaucil, la alcachofa es una planta que puede alcanzar una altura de hasta 2 metros de altura y la cual es conocida de distintas formas de acuerdo sea el idioma que se hable.

Esta planta hace parte de la familia de plantas compuestas y se puede decir que son cosechadas durante la primavera y con hojas que se pueden cosechar durante toda su producción, las alcachofas deben resguardarse de la luz y del polvo.

En cuanto a sus propiedades, podemos destacar que esta planta cinarina,  inulina y flavonoides las cuales le permiten tener propiedades diuréticas, tener fibra en su composición y glucosa, respectivamente.

Las alcachofas también cuentan con distintos ácidos como el ferúlico, cafeico, entre otros; también son ricas en vitaminas del complejo B y en minerales como el hierro, el fósforo, el magnesio y el potasio.

Por otra parte, también es una planta muy empleada por sus propiedades medicinales por su capacidad de depuración y por ser una planta protectora del hígado. Así mismo, por sus propiedades, es una planta que permite la regeneración del organismo.

Finalmente, es una planta, considerada verdura, la cual es ideal para distintas enfermedades hepáticas, para perder peso, para tratar la obesidad y ara la diabetes. De igual forma puede ingerirse en distintos complementos.

¿Cómo preparar alcachofas al horno?

Las alcachofas son verduras que pueden ser ingeridas de distintas formas para que el organismo pueda aprovechar todas las propiedades que ellas brindan. Entre las formas más populares de prepararlas, podemos destacar al horno.

Para esta receta se necesitarán pocos ingredientes, los cuales además son fáciles de adquirir, y la cual se prepara rápidamente para un almuerzo en familia. Una vez que se prueben las alcachofas al horno, se comerán siempre.

En cuanto a los ingredientes a utilizar, se necesitarán 12 alcachofas (el número variará de acuerdo a los gustos de cada persona), 1 limón, aceite de oliva extra virgen y una pizca de sal.

Una vez obtenidos los ingredientes lo que se realizará a continuación será muy sencillo. Primero se deben lavar muy bien las alcachofas y cortar su tallo, también debe eliminarse la parte superior de ellas y abrirlas ligeramente.

Luego, se deben colocar en orden en una bandeja para horno y esparcir sobre ellas la sal, el jugo de limón y el aceite de oliva extra virgen. Una vez hecho, se deben meter al horno con temperatura de 180° y esperar 40 minutos.

Consejos para preparar alcachofas

La receta anterior es bastante sencilla y muy rápida de preparar, pues una vez pasados los 40 minutos en el horno, las alcachofas están listas para ser ingeridas. Sin embargo, aunque parezca sencillo, se debe tener en cuenta lo siguiente:

En primer lugar, cuando se vayan a picar las alcachofas, se debe comprobar que estas peses, sean gruesas y que sean firmes. También se debe procurar que todas tengan el mismo tamaño para que se cocinen por igual en el horno.

En tercer lugar, a los ingredientes mencionados, se le puede agregar una pizca de pimienta negro, solo si las personas que las vayan a ingerir son amantes de este ingrediente, así mismo, al ingerirlas es importante siempre comer la parte más tiernas de las mismas.

Otra receta de alcachofas

Las alcachofas al horno son una forma muy popular de preparar estas plantas, sin embargo, ellas también pueden ser ingeridas de forma cocida, en torta de jamón, acompañadas con papas, entre otras.

A continuación compartiremos una segunda receta para ingerir alcachofas y aprovechar todas las propiedades que ellas brindan al organismo, pero esta vez, serán alcachofas cocidas.

Para la receta, también se necesitarán muy pocos ingredientes que todos tenemos en el hogar; estos ingredientes son las alcachofas (la cantidad que desees), agua, sal y un manojo pequeño de perejil.

Para preparar esta receta lo que se debe hacer será muy sencillo: se debe llenar un bowl con agua y colocar el manojo de perejil en ella. Aparte, se deberá ir pelando las alcachofas antes de agregarlas al agua.

A las alcachofas hay que retirarles sus hojas externas hasta llegar a las hojas tiernas de la planta, las cuales son aquellas que tienen un color más fino, casi blanco. Luego de hacer esto, se deberá retirar la puntas de las hojas y pelar el tallo.

Conforme se van pelando las alcachofas, deben agregarse en el bowl con agua, sal y perejil y colocarse a hervir. La olla en la que se colocará a calentar debe estar tapada para evitar que se oxiden y ellas estarán listas cuando hayan pasado 20 minutos.

Una vez apagada el agua, las alcachofas deben dejar un rato reposando en el agua donde se cocinaron para que agarren más sabor. Pasados unos minutos, podemos proceder a servirlas y comerlas en familia.

Beneficios de las alcachofas

  1. Para el hígado

Como se mencionó anteriormente, las alcachofas son beneficiosas para el hígado ya que lo protegen y ayudan a su recuperación luego de padecer alguna enfermedad hepática gracias a que contiene grandes cantidades de cinarina.

Las alcachofas también son de gran ayuda a la función biliar del organismo así como ayuda a la digestión, aliviando la indigestión, los dolores al tener piedras en las vesículas y a los gases.

  • Para el colesterol

Funciona como un tónico hepático que ayuda a reducir las grasas que se convierten en colesterol debido a que el hígado es el encargado de metabolizar todas las grasas. Por otra parte, también es de ayuda para tratar la sangre en el colesterol y la hipertensión.

  • Ayuda a bajar grasas

Gracias a la cantidad de fibra natural que posee, las alcachofas son ideales para las dietas destinadas a perder peso y sus efectos se ven acompañados de las otras propiedades coleréticos que poseen.

ALCACHOFAS CON JAMÓN

Las alcachofas con unas plantas que pueden prepararse de distintas formas para consumirse; entre las más populares, podemos destacar las alcachofas al horno, las alcachofas con jamón, las alcachofas con papas, entre otras.

Las alcachofas son plantas que cuentan con una variedad de propiedades que ayudan al organismo en lo referente a la pérdida de peso, a la digestión, a regular los niveles de colesterol en el mismo y para prevenir algunas enfermedades hepáticas.

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Recetas de alcachofas con jamón

Actualmente, podemos encontrar distintas formas de cocinar las alcachofas y aprovechar todas las propiedades y beneficios que les aporta a nuestro organismo. Por eso, a continuación, compartiremos dos recetas de alcachofas con jamón.

  • Alcachofas cocidas con jamón

Esta es una receta ideada por un chef llamado Karlos y la cual cuenta con alcachofas cocidas acompañadas de un salteado de jamón. Para ella, los ingredientes que se necesitarán serán sencillos y fáciles de encontrar.

Esta es una receta para cuatro personas y se necesitarán 16 alcachofas, una cucharada de harina, aceite de oliva (extra virgen), un puñado de perejil, 200g d jamón serrano, medio limón y sal.

En cuanto a la preparación de las alcachofas, primero deben limpiarse bien, retirándole la parte superior y las hojas exteriores, así mismo, se deben cocer en una olla llena de agua, sal y las ramas de perejil por al menos 15 minutos.

Una vez cocinadas de esta forma, se deben dejar escurriendo, cortarlas a la mitad y almacenarlas hasta el momento de servir. Para preparar el salteado de jamón con el que se acompañarán, primero se debe cortar el mismo en trozos pequeños.

Luego, se debe colocar en una olla limpia con un poco de aceite, la cucharada de harina, un vaso de agua y dejar cocinar por unos minutos (se debe remover todos los ingredientes agregados).

Cuando hayan pasado ciertos minutos con el jamón cocinándose, se deben agregar las alcachofas que previamente se habían cortado y darles hervor para que todos los sabores se mezclen bien.

Finalmente, se debe comprobar su punto de sal para luego servirlas y comer. Para esta receta, se debe tener en cuenta que al manipular las alcachofas deben utilizarse guantes para evitar que se oxiden.

  • Alcachofas con jamón y cebolla

Esta segunda receta de alcachofas es una clásica y que incorpora más ingredientes que la anterior, de igual forma, también aquí se aprovechará el buen sabor de las alcachofas y sus propiedades.

En este caso los ingredientes que se utilizarán serán 12 alcachofas (esta es una receta para más de 4 personas), 100g de jamón serrano (en este caso, también debe estar cortado en trozos), 1 cebolla y 2 dientes de ajo.

Adicionalmente se necesitará 1 cucharada grande de jugo de limón, aceite de oliva, sal y una pizca de pimienta recién molida. Una vez se tenga los ingredientes, el resto es sencillo.

Las alcachofas deben limpiarse muy bien, retirando el tallo y las hojas exteriores hasta llegar a las que estén más blandas; conforme se van limpiando, se van colocando en una olla llena de agua con el zumo de limón para evitar que se oxiden.

Se debe colocar a parte una olla llena de agua en fuego fuerte y, una vez empiece a hervir el agua, se deben colocar las alcachofas partidas a la mitad y, ahora bajando el fuego, se debe esperar a que se cocinen por 15 minutos.

Por otro lado, se debe cortar en cuadros finos la cebolla con los ajos y colocarles aceite y sal durante unos minutos en un fuego ligeramente fuerte a que se doren ligeramente. Una vez doradas, se debe incorporar el jamón y esperar unos minutos.

Cuando las alcachofas estén listas, deben escurrirse y colocar en el sartén que se estaba utilizando con el jamón y con el fuego medio fuerte para que estas se doren. Se debe agregar un poco de sal y revolver todo para que los sabores se mezclen.

Luego de unos minutos, las alcachofas estarán completamente listas para servir y pueden comerse así calientes o dejarlas reposar para que enfríen. Esta es una receta que puede funcionar como plato principal en una cena o como guarnición.

  • Alcachofas con jamón en salsa

Esta es una receta de alcachofas con jamón ideal para aquellas personas que requieren de las salsas para sus comidas. Igualmente muy sencilla y rápida de cocinar para la cual se necesitarán los siguientes ingredientes:

Un bote de alcachofas en reserva, dos ajos, aceite blanco, un poco de vino blanco, una cucharada de harina, jamón, pimienta y perejil. Las cantidades de los ingredientes variarán de acuerdo a la cantidad de alcachofas a utilizar.

Para su preparación se deberá primero sofreír el jamón con los ajos, y luego de unos minutos, agregar la cucharada de harina y remover. Luego se agregan las alcachofas elegidas y el vino blanco.

Finalmente, se debe mezclar y dejar que se evapore el alcohol del vino utilizado mientras se le agrega el perejil y la pimienta y se espera unos minutos. Luego de la espera, las alcachofas con jamón estarán listas para ser servidas.

Variantes para las alcachofas con jamón

A pesar de haber compartido una receta específica y clásica de las alcachofas con jamón, estas pueden prepararse agregándole más condimentos o más hierbas, lo cual variará de acuerdo a los gustos y posibilidades de cada persona que prepare la receta.

En cuanto a las recomendaciones que más se dan para ingerir las alcachofas, podemos indicar que combinan muy bien cuando se les agrega comino o pimentón dulce, así como también puede funcionar cuando se les agrega tomillo.

El romero y el orégano también son una excelente opción para acompañar las alcachofas, así como curry o picante, para aquellos que son amantes del mismo. Así mismo, las alcachofas pueden ser cocinadas aparte del jamón y elaborar una salsa con él.

De cualquier forma, las alcachofas son unas plantas que brindan una variedad de opciones al momento de ser cocinadas, por lo que no hay que tener miedo a experimentar con ella y con las distintas hierbas que podemos encontrar.

ALCACHOFA

Alcachofa

Las plantas de alcachofa son plantas herbáceas, miembros de la familia de plantas Asteraceae, un grupo que incluye cardos, dientes de león y girasoles. Su nombre botánico es Cynara scolymus, es rica en fibras, flavonoides y antioxidantes. Son de corta duración en climas más cálidos, pero normalmente se cultivan como plantas anuales en lugares más fríos. 

Generalmente se cultivan para los brotes de flores comestibles, que se cosechan antes de que se abran las flores. El brote sin abrir tiene hileras superpuestas de brácteas verdes con punta de espina que encierran las partes reales de la flor. En la base del brote está el tierno y sabroso “corazón” de alcachofa, que es la parte que se cocina y se come.

ALCACHOFA - ALCACHOFAS - PLANTA MEDICINAL - FRUTERIADECASTELLON.COM
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Sus hojas son de color verde plateado con una forma larga y arqueada. Aunque se ve suave, estas hojas pueden ser bastante espinosas. Los tallos de la planta son gruesos y carnosos. 

Los botones florales son los que se venden en los pasillos de productos. Las brácteas están bien dobladas sobre las partes de flores cerradas. Si se permite que florezca en la planta, las flores se abren en cardos morados grandes, en forma de cúpula que son sorprendentemente fragantes.

Cultivo de alcachofas

Tardan unos dos años en florecer, normalmente se plantan como plantas de contenedor que se venden en su segundo año, o de coronas de raíces establecidas. Los jardineros cuando están presente ante un clima frío deben realizar la plantación a principios de la primavera, precisamente en el instante después de que pase la última helada.

Deben plantarse en un suelo ligero y bien drenado, el suelo ligeramente arenoso es ideal. Las alcachofas son plantas grandes que deben espaciarse al menos 4 pies (1,2 metros) de distancia; 6 pies (1,8 metros) es aún mejor. 

Las que se cultivan como plantas anuales, o donde las partes superiores serán destruidas por las heladas, no crecerán tanto y pueden espaciarse un poco más.

Un buen drenaje en el suelo es ideal para el cultivo, sin embargo, también debe ser capaz de inmovilizar agua el periodo de tiempo necesario, para de esta forma garantizar que las raíces la absorban los nutrientes mientras pasa el caluroso verano. 

Es importante mantener el suelo bien alimentado antes de plantar para asegurar que crecerán bien en los próximos años.

La alcachofa necesita de mucha agua para producir cogollos tiernos, se deben regar profunda y frecuentemente. Un suelo muy caliente hará que las plantas florezcan demasiado rápido, así que aplique un mantillo grueso alrededor de la base de las plantas para mantener el suelo fresco.

Se deben cosechar los brotes para comer antes de que se conviertan en flores de cardo. Si las está cultivando como plantas anuales, córtalas a nivel del suelo después de que las flores se hayan desvanecido y cúbrase con mantillo para el invierno. Crecen mejor a pleno sol. Pueden tolerar algo de sombra, pero los botones florales sufrirán un poco.

Comience a sembrar en interiores, al menos 8 semanas antes de su última fecha de invierno. Endurezca las plántulas antes de plantar afuera, pero no espere hasta que haya pasado todo el peligro de las heladas; las alcachofas deben experimentar un ligero enfriamiento (no congelación) antes de que formen brotes. 

Esto se puede lograr colocando sus plantas a mediados de primavera y exponiéndose durante una semana a 10 días a temperaturas aproximadamente de 10ºC o un poco más bajas.

La alcachofa utilizada como planta medicinal

Esta planta es beneficiosa para el organismo, ya que posee propiedades diuréticas, laxante, antiinflamatorias, es digestiva, depurativa, hipotensora, hipoglicemiante, antipirética y antirreumática. 

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Es decir, es capaz de disminuir el colesterol, ayuda a perder peso, combate la anemia, los gases y regula los niveles de azúcar en la sangre.

La alcachofa generalmente se utiliza para tratar problemas gastrointestinales (exceso de gases, náuseas y vómitos), enfermedades como anemia, aterosclerosis y diabetes. También enfermedades del corazón (hipercolesterolemia, fiebre, gota, hemorroides, reumatismo), y problemas renales (urticaria y hemorroides).

Mayormente es buscada por las personas que quieren bajar de peso, gracias a que es rica en fibras que ayuda a aumentar la sensación de saciedad y disminuye los altos niveles de colesterol. Al consumirla con una dieta balanceada y actividad física se verán unos excelentes resultados. 

Es importante hacer mención de que no puede ser consumida por personas que posean el conducto biliar obstruido, mujeres embarazadas o en período de lactancia y en niños menores de 12 años; tampoco debe ser consumida por aquellas personas que desarrollen reacciones alérgicas a esta planta. Las personas que sufren de hipertensión o de enfermedades cardíacas deben consultar a su médico antes de ingerirla. 

Cómo consumir la alcachofa

La alcachofa puede consumirse de varias maneras, la más común es en té, lo cual es muy sencillo; solo debe colocar unas pocas hojas en agua hirviendo y esperar unos 5 minutos para colar y poder beberla. Este té es diurético, ayuda con la limpieza del organismo eliminando toxinas y exceso de líquidos, expulsandolos a través de la orina.

Puede prepararse gratinada o al horno, donde se combina con queso rallado y crema de leche; solo basta con colocar los ingredientes cortados en rebanadas condimentadas con sal y pimienta en una bandeja colocando el queso rallado y la crema de leche por encima (puede sustituir la crema de leche por aceite de oliva) llevándolo al horno a 220ºC hasta quedar dorado. De esta manera se pueden aprovechar al máximo sus propiedades. 

Puede conseguir la alcachofa en presentación de tabletas o cápsulas, que pueden variar según el fabricante. Por lo general, se debe tomar una cápsula con agua antes de cada comida, sin embargo, esto es importante realizarlo bajo la supervisión de un nutricionista o médico.

Es notable mencionar que al consumir alcachofas no debe hacerse como único alimento del plato, es importante siempre combinarla con frutas, verduras o proteínas preparadas de la manera que más le guste. Es muy bajo en calorías así que funciona para cualquier tipo de dietas, las cuales deben ser supervisadas por un profesional.